sábado, 21 de mayo de 2011

El sistema D'Hondt y las diferencias entre el voto en blanco y el voto nulo

Debido al mayo del 2011 se me ha ocurrido que tal vez sea útil aclarar las diferencias entre el voto en blanco y el voto nulo.

Primero veamos como lo define la Ley Orgánica 5/1985, del Régimen Electoral General:

Voto en blanco: Se considera voto en blanco, pero válido, el sobre que no contenga papeleta y, además, en las elecciones para el Senado, las papeletas que no contengan indicación a favor de ninguno de los candidatos.

Voto nulo: Es nulo el voto emitido en sobre o papeleta diferente del modelo oficial, así como el emitido en papeleta sin sobre o en sobre que contenga más de una papeleta de distinta candidatura. En el supuesto de contener más de una papeleta de la misma candidatura, se computará como un solo voto válido.

Esto es conocido, pero lo que no lo es tanto es como influyen las diferentes opciones en el reparto de escaños/concejales/piruletas.

En España se utiliza el Sistema D'Hondt -es mejor que pinchen en el enlace para ver los detalles. En resumen, los votos en blanco se contabilizan a la hora de calcular los porcentajes y por tanto diluyen la porcentualidad de todas las formaciones. Esto afecta más a los partidos minoritarios, que tal vez no puedan alcanzar el 3% de votos necesarios -el 5% en las municipales-, para que puedan tener representación.

Los votos nulos, en cambio, no se cuentan al hacer los porcentajes y por lo tanto no diluyen el voto. Además, se puede escribir alguna cosa en la papeleta (*).

Claro que lo mejor sería que hubiese un partido que valiese la pena, pero esto parece ser demasiado pedir.

(*) Se admiten propuestas.

Actualización: Acabo de votar por Napoleón. Un tio que siempre lleva la mano escondida dentro de la camisa no la podrá meter en la caja.

4 comentarios:

MartinAngelair dijo...

Es fundamental saber contar.


...espera, a ver si consigo leer mejor.




Un beso.
Buenos días.




[ ... :) ]

Javier dijo...

Hola, Jordi. ¡Aquí un fan! Leo mucho y comento poco.

Veo mucha gente que quiere votar en blanco pero no quiere perjudicar a los partidos pequeños.

Y yo me pregunto: si tanto nos preocupan esos partidos que no llegarían al 3% del cómputo, ¿por qué no les votamos?

Abrazos y gracias el blog

Jordi Busqué dijo...

MartinAngelair, hay que tenerlo en cuenta, ni que sea para evitar hacer algo diferente de lo que se pretendía.

Jordi Busqué dijo...

Javier, claro, si a alguien le gusta un partido pequeño que lo vote. Pero en principio se puede querer no perjudicar al pequeño aunque uno no esté convencido. Solo por no dejar todo el pastel a los gordos.